¿Debe incrementarse la velocidad máxima permitida en la Ronda Norte?

Los últimos tramos de la Ronda Norte hacia su final en la Avda. de Cataluña forman una calle de circunvalación que tiene limitada la velocidad máxima a 50 km/hora. Sin embargo, y como hemos podido comprobar con nuestro medidor de velocidad y con nuestra simple observación a ojo, por esos tramos de la Ronda se conduce habitualmente a velocidades sensiblemente superiores, que llegan a alcanzar los 90 y los 100 km/hora en ocasiones. Hay quienes consideran que, por su emplazamiento y trazado, la Ronda Norte debería ver incrementada hasta unos 60 km/hora la velocidad máxima legal, para adecuarse, así, a las velocidades reales de dicha vía.

Nosotros no estamos seguros de que sea necesario incrementar esa velocidad máxima permitida en la Ronda Norte. Si con una velocidad máxima legal, a fecha de hoy, de 50 km/hora algunos vehículos ya circulan a 70, a 80 o incluso a 100 km/h., ¿qué ocurriría si se incrementase esa velocidad legal hasta los 60 km/h? Probablemente los coches y motos correrían aún un poco más.

Creemos, también, que dadas esas velocidades reales tan altas a las que se circula por la Ronda Norte actualmente, esa vía queda prácticamente inutilizada para ser usada también por los ciclistas: recuérdese que en varios tramos de la Ronda Norte hay unos carriles laterales segregados por un bordillo que podrían servir como carril-bici si se instalaran bolardos de plástico en los accesos a esos carriles y si se reconfigurara el actual trazado de las rotondas. Haría falta también rebajar las velocidades máximas reales a 50 km/hora mediante semáforos de velocidad (que cambian a rojo cuando se supera esa velocidad) y badenes (“guardias tumbados”) justo antes de acceder a las rotondas y justo después de salir de las rotondas. De ese modo se conseguiría:

– reducir las velocidades máximas a su límite legal.
– posibilitar que los ciclistas usaran los carriles laterales segregados como carriles bici.
– hacer más seguras las rotondas.
– reducir la contaminación acústica (el ruido) en la zona.
– que los motorizados que acceden a calles transversales a la Ronda Norte (por ej., a la Avda. Alfahuir) lo hicieran a velocidades también moderadas.

Calmar el tráfico y compartir la vía también con los ciclistas es la mejor solución, eliminando la actual acera-bici que también discurre por esos tramos.

Revista de prensa: Cazavelocidades en LAS PROVINCIAS

Hoy domingo, nuestro proyecto de mediciones de velocidades en Valencia vuelve a aparecer en el diario LAS PROVINCIAS: ayer tuvimos ocasión de encontrarnos en la Ronda Norte con el periodista Paco Moreno y el fotógrafo J.J. Monzó, con quienes pudimos charlar un rato sobre esta iniciativa. Les agradecemos a los dos y a su diario el interés por el proyecto y confiamos en volver a contar con su colaboración en una nueva ocasión.

La crónica del encuentro en la Ronda Norte, aquí.

Primeras pruebas

 Hoy domingo, dos miembros del grupo de trabajo hemos salido a probar el radar manual. Nos hemos acercado hasta la Ronda Norte, hemos elegido un tramo entre dos rotondas (para poder hacer varias pasadas con el coche) y hemos comenzado a realizar las primeras pruebas: uno de nosotros ha conducido el coche a velocidades previamente acordadas (50, 60, 70 km/hora) y el otro ha ido registrando, desde la acera, las velocidades de paso del coche cada vez. Básicamente las velocidades del velocímetro del coche y las registradas por el medidor desde la acera han coincidido, por lo que estimamos que el aparato funciona bien.

Después de las mediciones en la Ronda Norte, nos hemos acercado a la Avinguda dels Tarongers: teníamos curiosidad por medir a los vehículos en dirección a la playa. Muchos de ellos superaban la velocidad máxima permitida (50 km/hora). Ha pasado una moto de gran cilindrada ocupada por su conductor y una pasajera. La pasajera nos ha visto apuntarles con el radar, pero han seguido su camino.

Aún en la Avinguda dels Tarongers, hemos seguido haciendo mediciones: a varios tranvías, a una ciclista, etc. Incluso hemos querido probar si el radar registraba las velocidades de un humano corriendo. Uno de nosotros se ha puesto a trotar por el carril-bici, pero el radar no ha captado ningún dato. En esas estábamos (un tipo apuntando con una especie de secador de pelo a otro tipo que corría a pie por el carril-bici) cuando el motero y su chica, que habían dado la vuelta, se han acercado hacia nosotros. Sin embargo, algo han debido de pensar al vernos hacer el ganso con el radar en el carril-bici y finalmente se han dado media vuelta sin cruzar palabra con nosotros. Ya me imagino a la chica diciéndole al motero: “Vámonos, Paco, que esto tiene muy mala pinta…”

La impresión sobre el radar manual, en general, es muy positiva. Es aceptablemente discreto, ligero y parece fiable (es Made in China). Ahora solo queda determinar un protocolo de mediciones y establecer un plan de trabajo (fechas, personas que realizarán las mediciones, etc.). Prepararemos unas listas con las calles y avenidas más votadas en los muros de Facebook de Valencia en Bici y Actibici Valencia y, hale, a medir. Seguiremos informando.

PS: por favor, respeta los límites de velocidad. 😉